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A continuación, queremos presentarte algunos trucos para ahorrar
en la factura de luz
de tu hogar de una forma sencilla e inteligente. Estos
trucos pueden ponerse en práctica independientemente del tipo de instalación
que tengas. Hay que recordar que ahorrar en tu
factura de la luz no solo hará que obtengas cuantiosos beneficios al cabo del
año, sino que es también una forma de ayudar
al medio ambiente y, en general, enseñar a los más pequeños formas de consumo
responsables que pueden ayudarles en el futuro.

1.- Revisar tu tarifa de luz

Si queremos ahorrar en la factura de la luz, lo primero que tenemos que hacer es revisar la tarifa que tenemos contratada en nuestro hogar. Es posible ahorrar en la factura de la luz con tarifas más baratas, como las que ofrecen las nuevas comercializadoras independientes.

Sorprendentemente, este es un
dato que ignoran hasta el 40% de los españoles y que va en perjuicio de ellos y
en favor de las comercializadoras tradicionales.
Dentro de las diferentes opciones que ofrece el mercado para contratar
electricidad en el hogar, estas son las principales:

  • Tarifa fija, con la que pagas siempre
    la misma cuota (tendrás una regularización al final de tu contrato)
  • Tarifa flexible con discriminación horaria.
    Con esta tarifa, tendrás dos tramos diferentes de consumo y podrás ahorrar
    consumiendo en las horas más baratas.
  • Tarifa plana.
    Es una de las últimas tendencias que están en auge en el mercado eléctrico. Con
    esta modalidad pagarás siempre la misma cuota y podrás disfrutar de toda la
    energía que necesites.

Con independencia de la tarifa que tengas contratada, es
importante que tengas en cuenta también otros aspectos:

  • Potencia contratada. Hace referencia al
    coste fijo de tu factura. Ajustándola podrás conseguir un importante ahorro a
    corto plazo.
  • Horarios de
    consumo habituales y hábitos.
    Si tienes en cuenta este factor, podrás
    contratar una tarifa que se ajuste a tus necesidades reales. Por ejemplo, si
    pasas más tiempo en casa por la tarde – noche, con una tarifa flexible podrás
    beneficiarte de la discriminación horaria.

2.- Dispositivos de control para la calefacción

La calefacción es uno de los
elementos más costosos energéticamente de un hogar. Las temperaturas que se
recomiendan para una casa oscilan entre los 19ºC y los 21ºC para el caso del
día y 15ºC ó 17ºC para la noche. Hay que decir que, en este sentido, hay un
incremento superior al 5% por cada grado que se aumente la temperatura. Por
ello, es muy recomendable contar con termostatos y sistemas de regulación
térmica que puedan ayudarnos a mantener una temperatura estable y agradable en
nuestro hogar.

Así mismo, es fundamental
llevar a cabo un correcto mantenimiento de los diferentes elementos
involucrados en el suministro de calor a nuestro hogar. En concreto, la caldera es un elemento que debe ser
revisado periódicamente,
no sólo porque
pueda ahorrarnos hasta un 15% en el consumo de luz sino porque es un elemento
que debe estar bajo control para nuestra propia seguridad.

Esto mismo vale para el
mantenimiento de elementos accesorios a nuestra caldera como los radiadores,
que deben permanecer limpios y purgarse al menos una vez al año, normalmente
durante la estación de otoño y antes del invierno. Nunca deben ser cubiertos
por telas u otros elementos que dificulten su tarea de difundir el calor.

3.- Electrodomésticos eficientes

Existen en nuestros hogares
diversos electrodomésticos que, en el caso de emplearlos bien, pueden cumplir
perfectamente con su función y otorgarnos hasta un 40% de ahorro. Tal es el
caso de la lavadora, el frigorífico o el lavavajillas. Por ejemplo, no son recomendables las temperaturas
superiores a 60ºC
en el caso de la lavadora a no ser que sea para eliminar
restos de prendas muy sucias. La función de calentado de dicho electrodoméstico
requiere hasta el doble de la energía normal por encima de esas
temperaturas.

En el caso de los
lavavajillas, en la actualidad la mayoría de ellos cuenta con función Eco que
permite un ahorro sustancial no solo de electricidad sino también de agua. Con
ellos, podremos lavar nuestros platos y enseres de cocina sin tener que desperdiciar
agua y energía por el camino. En el caso del frigorífico hay que mantener su
temperatura entre las recomendaciones del fabricante sin bajar demasiado su
temperatura. También los podemos encontrar con función Eco que nos ayudará a
ahorrar mucho.

4.-Aislamiento térmico de tu hogar

Te recomendamos, en relación a
la eficiencia energética que debe tener un hogar, que revises elementos
dedicados al aislamiento térmico de tu vivienda. Tal es el caso de elementos
como las ventanas, los tambores de las
persianas, juntas de puertas, etc. Son puntos muy vulnerables en los que se generan puentes térmicos que pueden
suponer un despilfarro de hasta el 20% de la energía generada por los elementos
de aclimatación.

5.- Realizar tus compras de manera más eficientemente

En general, te recomendamos en
relación a los electrodomésticos que antes de comprarlos busques este tipo de
funciones y beneficios. Estas pueden aportar diseños que incorporen la función Eco o, en general, todas aquellas
que nos permitan ahorrar energía. En muchos casos supone una pequeña inversión
inicial extra, que a medio y largo plazo puede hacernos ahorrar muchísimo
dinero.